Aceite de colza, el origen del mayor caso de intoxicación alimentaria en la historia de España

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Después de cuatro décadas, la tragedia del aceite de colza volverá a ser protagonista de polémicas. Este domingo, 'Cuarto Milenio' de la mano de Iker Jiménez empezaba su temporada con 'El Síndrome', un documental sobre la crisis sanitaria del aceite tóxico de colza, que fue la causante de la pesadilla que envenenó a más de 20.000 personas y mató a 3.000, provocando el mayor caso de intoxicación alimentaria de la historia de España. Un trabajo que ha requerido de tres años de investigación, ochocientas horas de metraje y un centenar de entrevistas a los protagonistas de aquel suceso que conmovió y conmocionó a la sociedad española. El objetivo del documental es dar a conocer las distintas teorías dando voz a expertos, especialistas, médicos y afectados, así como «averiguar que pasó y conocer el motivo por el que los científicos y directores de hospitales siguen manteniendo 40 años después que la causa del envenenamiento masivo no era el aceite de colza». La irresponsabilidad del Estado provocó la mayor crisis de intoxicación alimentaria de España En 1981, año de la tragedia, familias enteras sufrieron –y todavía sufren– los efectos del trágico golpe de la colza envenenada. La comercialización de aceite de colza desnaturalizado y que contenía una sustancia tóxica, la anilina, provocó el mayor envenenamiento de la historia de España. Gran parte de las víctimas y los afectados fueron personas de clase humilde y trabajadora que compraron garrafas de aceite de colza adulterado pensando que era de oliva. Este producto circuló de manera fraudulenta y sin ningún tipo de control por parte de las autoridades correspondientes de la época, a través de puestos ambulantes en diferentes lugares de España. La primera víctima que se registró fue un niño de ocho años en Torrejón de Ardoz, el día 1 de mayo de 1981, aunque en ese momento no se conocía la causa real de la muerte. A partir de ahí, los hospitales se llenaron de nuevos afectados y fallecidos con síntomas de una enfermedad completamente desconocida, lo que supuso un gran reto para las autoridades sanitarias. En un principio, se habló de la 'enfermedad del legionario'; luego, el Ministerio de Sanidad cambió de parecer y señaló que se trataba de una neumonía atípica. No fue hasta junio cuando se encontró la causa: el consumo del aceite de colza adulterado. La s empresas implicadas en el fraude mezclaban la anilina y el aceite de oliva para su venta al público. A raíz de esta noticia se creó en todo el país una situación de dudas y confusión, provocando uno de los mayores escándalos alimenticios de la historia de nuestro país. Una vez que las autoridades sanitarias descubrieron que la causa del envenenamiento estaba relacionada con el consumo de aceite de colza adulterado, la Policía detectó el circuito de distribución de la colza desnaturalizada, importado principalmente de Francia. Ante esta situación, las autoridades estatales autorizaron la introducción de la anilina en estos aceites con la intención de desnaturalizarse. Sin embargo, la ausencia de protocolos de actuación por parte de la administración –Ministerio de Sanidad, Comercio, Hacienda, Industria y Agricultura– provocó un efecto contrario y la circulación de muchos productos contaminados continuó por casi todo el país. No fue hasta 1987 cuando se celebró el primer macrojuicio en España, el cual juzgó a 37 empresarios relacionados con la intoxicación alimentaria, pero no fue hasta 1989 cuando el Tribunal Supremo dictó sentencia para 13 de los 37 acusados. El cual consideró que los procesados no tenían intención de causar muertes, por lo que no se tífico los hechos como delitos de homicidios ni lesiones. Tres años más tarde, en 1992, se elevaron las penas de varios de los aceiteros, aunque estos se declararon insolventes a causa de las cuantiosas indemnizaciones que se pedían. En 1997, el Estado fue declaradó responsable civil subsidiario de la tragedia En 1997, dieciséis años después, el Tribunal Supremo declaró al Estado como responsable civil subsidiario de la tragedia por autorizar el uso de la anilina y por no llevar a cabo protocolos de actuación que evitaran el desvío del aceite envenenado al consumo humano. Sin embargo, la tragedia, cuarenta años después, no ha terminado. El Síndrome del Aceite Tóxico (SAT), nombre con el que se conoce la enfermedad, continúa arrastrando a miles de hombres y mujeres secuelas que lastran su calidad de vida. La debilidad muscular, astenia, calambres, algias musculares, así como articulares, son las dolencias con las que día a día conviven los afectados por esta enfermedad. A día de hoy, el aceite de colza es un producto estigmatizado en España, sin embargo en algunos países europeos es uno de los más vendidos para consumo humano.

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