Carlos Zúñiga: «La Feria del Pilar está lista, pero la Diputación no ve la viabilidad»

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El empresario de la plaza de la Misericordia, Carlos Zúñiga, tiene preparada la Feria del Pilar, pero insiste en que desde la Diputación Provincial de Zaragoza “no ven la viabilidad para modificar los puntos esenciales del contrato para poder afrontar el ciclo en unas condiciones acordes a la terrible situación sanitaria y económica que estamos viviendo”. A un mes de las fechas pilaristas, con las fiestas oficialmente suspendidas, pero con un nutrido calendario de actos culturales y lúdicos programados por el Ayuntamiento de la capital y adaptados a la seguridad exigida ante el virus, los aficionados taurinos todavía no saben a qué atenerse. En un año normal ya deberían estar en la calle los carteles de las seis corridas de toros, dos novilladas y una corrida de rejones, que componen la segunda parte de la temporada, además de los festejos populares. La Diputación exige ese calendario y el pago de un canon de 180.000 más IVA, frente a los 300.000 acordados. En definitiva, una reducción del alquiler del 10 por ciento sobre el total de los cuatro años de la concesión de la plaza, lo que “entra dentro de la ley de contratos”, según fuentes de la institución propietaria de la plaza, que se mantienen en su aplicación. Por su parte, Zúñiga es claro: “Son ellos los únicos que pueden modificar el contrato buscando el reequilibrio económico del mismo. Hay que darse cuenta que se pierden 5.000 entradas diarias, por nueve días, y a 40 euros la entrada ¡un dineral!”, lo que reduce en casi dos millones de euros el umbral de facturación de la empresa formada por Circuitos Taurinos y Tauroejea. Todo sin contar con el balón de oxígeno que suponen los festejos de vaquillas, recortadores y demás espectáculos populares, que quedarían drásticamente reducidos. En estas circunstancias, la empresa considera que, inmersos todavía en la pandemia y garantizando las medidas sanitarias, podría darse una feria de cuatro corridas de toros y una novillada, con el aforo reducido al cincuenta por ciento y con un canon de 150.000 euros más IVA, lo que significa la mitad del alquiler firmado para un año. “Como empresa no hemos vuelto nunca la cara, siempre hemos querido buscar soluciones y por eso desde hace más de cinco meses nos pusimos en contacto con la Diputación para exponer el problema, pero los técnicos de contratación no ven viabilidad a la modificación de puntos esenciales para poder llevar a cabo la Feria en la actualidad”, expone Zúñiga. Una Feria que la empresa tiene prácticamente cerrada con toros y toreros. Ganaderías como La Quinta, Alcurrucén, Juan Pedro Domecq, Núñez del Cuvillo, Fuente Ymbro “o incluso Miura, están para venir a Zaragoza, y contamos con la presencia de Morante, Roca Rey, El Juli, Manzanares, Luque, Urdiales, Juan Ortega y también presencia aragonesa”. Entre los aficionados hay incertidumbre. No son pocos los que señalan que “si el inmovilismo administrativo no se hubiera roto en todos los frentes socioeconómicos y sanitarios contra la pandemia, nunca hubiésemos podido remontarla”. Ante una semana, que debe ser clave para dar una solución a la celebración o suspensión de la Feria del Pilar, el empresario se mantiene en la posibilidad de negociar. “Por nuestra parte estamos abiertos”.

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