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Familia

El contribuyente madrileño puede deducirse los gastos de escolaridad, uniforme, guardería e idiomas en su IRPF

La vuelta al cole conlleva una serie de gastos para las familias; sin embargo, hay que saber que existen deducciones aplicables en el IRPF, según AEDAF, la Asociación Española de Asesores Fiscales. En concreto, las familias pueden deducirse de su IRPF por un lado: 1. En el caso de hijos menores de 3 años, los gastos que impliquen su escolaridad en centros que cumplan con los requisitos y límites establecidos por la ley, o si optan por tener una persona a su cuidado contratada, los gastos que supongan las cotizaciones de dicha persona siempre que se encuentren dentro de los requisitos y límites marcados. 2. En el caso de hijos mayores de 3 años, por los gastos de escolaridad, uniforme y enseñanza de idiomas siempre que se respeten los límites y requisitos marcados por la ley y que se detallarán a continuación En Madrid existe una deducción del 15% para gastos de escolaridad, del 10% para gastos de enseñanza de idiomas y del 5% para gastos de uniforme. Además, se ha ampliado el ámbito de aplicación de la deducción a las cantidades satisfechas por el concepto de escolaridad de los hijos o descendientes durante el primer ciclo de Educación Infantil que no se abonen mediante precios públicos ni mediante precios privados autorizados por la Administración, estableciendo el límite máximo por cada hijo o descendiente en 1.000 euros. Por otro lado, existe una deducción por cuidado de hijos menores de tres años en el caso de que se contrate a una persona que efectúe cotizaciones por el Sistema Especial de Empleados de Hogar Requisitos y otras condiciones para la aplicación de la deducción por gastos de escolaridad, enseñanza de idiomas y gastos de uniforme: · Los gastos educativos que dan derecho a esta deducción son los originados durante el período impositivo por los hijos o descendientes por los que tengan derecho al mínimo por descendientes regulado en la Ley del IRPF. · La base de deducción está constituida por las cantidades satisfechas por los siguientes conceptos: o Escolaridad y adquisición de vestuario de uso exclusivo escolar durante las etapas correspondientes al segundo ciclo de Educación Infantil, a la Educación Básica Obligatoria y la Formación Profesional Básica, a que se refieren los artículos 3.3, 3.10, 4 y 14.1 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. Escolaridad: en los centros públicos y en los privados con concierto educativo la enseñanza debe ser gratuita, por lo que ningún alumno incluido en un centro de tales características podrá soportar gastos relativos a la escolaridad. Sí será posible soportar gastos de escolaridad en los centros privados no concertados. No serán deducibles los gastos de comedor, transporte, etc. girados por el centro educativo que, aunque indirectamente vinculados con la enseñanza, no se corresponden con ésta. Tampoco serán deducibles los gastos por adquisición de libros de texto. Adquisición de vestuario: sólo podrá aplicarse la deducción para las prendas de vestido o calzado exigido o autorizado por las directrices del centro educativo en el que el alumno curse sus estudios. La deducción abarca todo el vestuario exigido por el centro. o Enseñanza de idiomas tanto si ésta se imparte como actividad extraescolar como si tiene el carácter de educación de régimen especial. La deducción contempla los gastos derivados de la enseñanza de idiomas exclusivamente en los siguientes supuestos: a) Enseñanza de régimen especial que se imparta en centros oficiales de enseñanza de idiomas. b) Enseñanza de idiomas como actividad extraescolar adquirida bien por el centro educativo, con cargo a los alumnos o bien por los propios alumnos directamente siempre que en este último caso el alumno esté cursando algún estudio oficial. La base de deducción se minorará en el importe de las becas y ayudas obtenidas de la Comunidad de Madrid o de cualquier otra Administración pública que cubran todos o parte de los gastos citados. · Que la suma de la base imponible general y del ahorro del contribuyente, junto con la correspondiente al resto de miembros de su unidad familiar no supere la cantidad en euros correspondiente a multiplicar por 30.000 el número de miembros de dicha unidad familiar. A efectos de la aplicación de la deducción se tendrá en cuenta, de manera agregada, la base imponible de su unidad familiar, con independencia de la existencia o no de obligación de declarar. En el caso de tributación conjunta será la base imponible de dicha declaración la que se tenga en cuenta a efectos del límite fijado. · Cumplidos los anteriores requisitos, sólo tendrán derecho a practicar la deducción los padres o ascendientes que convivan con sus hijos o descendientes escolarizados. Cuando un hijo o descendiente conviva con ambos padres o ascendientes el importe de la deducción se prorrateará por partes iguales en la declaración de cada uno de ellos, en caso de que optaran por tributación individual. Los contribuyentes que deseen aplicar esta deducción deberán estar en posesión de los correspondientes justificantes acreditativos del pago de los conceptos objeto de deducción . Límites de la deducción: La cantidad a deducir no podrá exceder de: · 400 euros por cada uno de los hijos o descendientes que generen el derecho a la deducción por gastos de enseñanza de idiomas y de adquisición de vestuario de uso exclusivo escolar. · 900 euros por cada uno de los hijos o descendientes en el caso de que el contribuyente tuviese derecho a practicar deducción por gastos de escolaridad. · 1000 euros en caso de gastos de escolaridad durante el primer ciclo de educación infantil. Deducción por cuidado de hijos menores de tres años Los contribuyentes que contraten a una persona para cuidar de sus hijos podrán deducir el 20% de las cuotas hasta los 400 euros anuales. En el caso de familia numerosa la deducción será del 30% con un límite de 500 euros anuales. Requisitos: · Que la persona o personas contratadas presten servicios para el titular del hogar familiar durante, al menos, 40 horas semanales. · Que el contribuyente empleador y el otro progenitor realicen una actividad por cuenta propia o ajena por la que estén dados de alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social o mutualidad, al menos, durante 183 días dentro del período impositivo. · Que la suma de la base imponible general y la del ahorro del contribuyente, junto con la correspondiente al resto de miembros de su unidad familiar, no supere la cantidad resultante de multiplicar por 30.000 euros el número de miembros de dicha unidad familiar.

«Haciéndote Preguntas», el proyecto de ABC y CEU, supera los dos millones de visualizaciones en su primera temporada

La doctora en Educación y Psicología Catherine L´Ecuyer protagoniza el nuevo capítulo de «Haciéndote Preguntas», en el que se aborda el tema del manejo de las pantallas y qué efecto tienen las mismas en el desarrollo de los niños y adolescentes. El uso de la tecnología comienza cada vez a edades más tempranas. La introducción de las pantallas en las aulas, cómo y cuánto tiempo deben estar los niños frente a ellas, si estas tienen alguna consecuencia en el desarrollo de los más pequeños… Estas son algunas de las incógnitas a las que Catherine responde en «Haciéndote Preguntas». Sobre la edad de exposición a las pantallas, afirma que es importante que entre los cero y los dos años los niños no tengan contacto con ningún dispositivo con pantalla, y entre los dos y los cinco años no debe superar la hora al día. Según la experta, el uso de estos aparatos crea adicción e introduce a los niños en un ciclo de recompensa a través de la dopamina. La autora de libros como «Conversaciones con mi maestra» asegura que ante estos estímulos se genera en los menores un sentimiento de fascinación, no de atención sostenida. Y afirma que es importante saber esta diferencia ya que «la atención es una actitud de descubrimiento y de apertura ante la realidad, algo positivo, mientras que la fascinación es una actitud pasiva ante estos estímulos novedosos, frecuentes e intermitentes». También habla sobre las consecuencias que el uso de las tecnologías tiene a medio plazo, más concretamente en la adolescencia. Según L´Ecuyer, en muchas ocasiones los jóvenes no aprenden a relacionarse, a resolver problemas o a aceptarse a sí mismos ya que están acostumbrados al entorno digital, un tema preocupante. Para la canadiense, «es muy paradójico pensar que alguien que tiene mil amigos en Facebook sienta que no tiene ningún amigo en la vida real». Responder a lo que más preocupa a la sociedad El proyecto «Haciéndote Preguntas» del diario ABC y el grupo educativo CEU ha recibido numerosos comentarios positivos entre los lectores del medio y los usuarios de redes sociales que han tenido ocasión de ver estas entrevistas. Hoy en día, los vídeos cuentan con más de 2.000.000 de impactos. El primer capítulo sobre la importancia de los cuidados paliativos protagonizado por Alonso García de la Puente, director del Equipo Psicosocial del Hospital de Cuidados Laguna, contó con una gran acogida dentro de los lectores del medio. También se han tratado temas directamente relacionados con la enseñanza, como la libertad de educación o la educación especial. Además, se han abordado otras cuestiones de interés general, como la alimentación saludable con el Chef del restaurante El Bohío y jurado de MasterChef, Pepe Rodríguez; el cuidado de la mente con Marian Rojas Estapé; la falta de intimidad en el mundo digital con la doctora en Inteligencia Artificial Nuria Oliver; la importancia de las vacunas y su proceso de creación con el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, el deporte con el exfutbolista Santiago Cañizares, y las crisis matrimoniales con el experto en terapia de pareja y mediador familiar Nacho Tornel.

Todo lo que no debes hacer si quieres potenciar el talento de tus hijos

Muchos padres se empeñan en que sus hijos sean los más listos, inteligentes y con mejores notas con el objetivo de que triunfen el día de mañana. ¡Pero, cuidado! «Detrás de unos padres muy exigentes y estrictos en la búsqueda de resultados brillantes puede haber dos consecuencias importantes ante tanta presión: formar niños exigentes y educar niños frustrados. La frustración aparece cuando el niño no logra alcanzar eso que tanto le exigían sus padres», asegura Sonia Castro, psicóloga del Instituto Europeo de Psicología Positiva. ¿Qué ocurre si el menor no da los resultados esperados? Si ocurre esto, es posible que el niño se sienta mal. Principalmente sentirá que está defraudando a sus padres, tendrá problemas de autoestima, de estrés y ansiedad, puede llegar a sentir miedo al qué dirán, a la reacción de sus padres, tener la sensación de decepción, creerse que no es lo suficientemente bueno y también experimentar el sentimiento de culpa. ¿De qué manera les influye las comparaciones con hermanos o amigos que obtienen un rendimiento mayor? Las comparaciones no son beneficiosas para la salud emocional de los más pequeños, ni de los adolescentes, ni tampoco de los adultos. Sabemos que afectan de manera negativa y son de poca utilidad. No ayudan a la hora de ir creando la identidad personal del menor y además pueden generar rivalidades, envidias, celos y conflictos por la percepción de que los padres tienen más preferencia por un hermano que por otro. ¿Por qué hemos de compararnos con “fulanito”, con “menganita” o con el hermano mayor que es buenísimo en baloncesto? Da lo mismo, da igual, no importa, hay que alegrarse por los éxitos y buenos resultados del que tenemos al lado, y tratar de encontrar y alcanzar nuestros propios éxitos que seguramente serán diferentes a los del resto. No hay que tratar de ser como ellos porque no somos ellos. Es habitual que las familias dediquen más energía en reforzar aquello que no se le da bien al hijo (matemáticas, inglés...), ¿cómo afecta a largo plazo al niño el no incidir precisamente en lo que se le da bien? Ese es el estilo educativo del que venimos, en el que la mayoría hemos crecido y al que muchos de nosotros estamos acostumbrados y todavía hoy se sigue practicando. Si no se te daba bien una materia, no te gustaba y no se conseguía el aprobado, lo habitual era que se reforzara con horas extras, clases particulares, academias y deberes de más con el único objetivo de alcanzar el resultado esperado. ¿Y qué pasaba con el resto de materias y asignaturas en las que sí se sacaba muy buena nota y el alumno brillaba de manera innata? Pues nada, lo habitual era no hacer nada. No incidir, no reforzar, no hacer nada extra precisamente en lo que se le da bien al alumno puede que haga que esas materias no se identifiquen como habilidades, dejando a largo plazo escapar los puntos fuertes, desviando la atención y que la persona piensa y crea que no destaca en nada, desmotivándose, sin llegar a alcanzar el éxito. ¿Cómo evitar los prejuicios por los malos resultados del curso anterior? Para luchar e intentar no caer en el prejuicio es muy importante hacer el esfuerzo de resetear al inicio de curso y entender el error, el fallo y la equivocación como una forma de aprendizaje. Que años anteriores hubiera malos resultados, no implica que vayan a aparecer en el futuro. Las circunstancias cambian y entran en juego muchas variables externas e internas nuevas que van a afectar. Estamos en constante proceso de cambio y de evolución. ¿De qué manera deben actuar los padres para motivar a un hijo al que no le gusta estudiar? Lo primero es que los padres tengan unas expectativas reales, claras y objetivas en relación a las capacidades de sus hijos. Después, y como punto fundamental, es que los padres deberán aceptar y respetar los gustos, preferencias e intereses personales de sus hijos, sean los que sean, coincidan o no con los de los padres. Una vez puesto el foco en lo que de verdad les gusta, habrá que potenciar justo eso, sin machacar y darle mucha importancia a peores resultados en otras materias. De esta manera, poco a poco, lo habitual es que vaya sintiéndose seguro, ganando confianza, e irá mejorando en las demás áreas, porque se sentirá mucho más feliz y motivado.

¿Por qué las extraescolares son más necesarias que nunca tras la pandemia?

Si bien la pandemia va perdiendo terreno, es hora de continuar recuperando actividades que por la crisis sanitaria quedaron en suspenso. Los colegios vuelven, los aforos se eliminan y las actividades extraescolares, fundamentales para el desarrollo social de los menores, no pueden quedarse en el cajón. Los beneficios para los niños acuden a estas actividades de ocio, que no lectivas, son amplias. Desde mejorar la disciplina, el autoconocimiento, la motivación hasta mejorar su salud, no solo física, sino también emocional. Son los beneficios que Marina Secades y María Vázquez, miembros de la asociación Procolped, ven que producen las actividades extraescolares. Y este curso, tras año y medio de pandemia y, por ende, haber tenido una menor socialización debido a las restricciones... Ver Más

Brote psicótico: Cómo actuar si tu hijo sufre uno y claves para prevenirlo

La terrible agresión múltiple que tuvo lugar el pasado lunes en la localidad de El Molar, cuando Noelia de Mingo actuó, al parecer, bajo un brote psicótico, ha causado gran conmoción social. La salud mental está cada vez más presente en los medios de comunicación, a falta de una atención mucho más exhaustiva. Algunas fuentes señalan que aunque la edad a la que suelen aparecer estos trastornos se fija entre los 18 y 25 años, lo cierto es que desde los 14 se puede sufrir un brote psicótico. ¿Hay señales que nos puedan indicar que un niño es proclive a sufrir un episodio de estas características? Según Marta Galindo, neuropsicóloga de la Clínica López Ibor, los episodios psicóticos no suponen un diagnóstico per sé; no obstante, «niños que presentan otros problemas de salud mental son más proclives a sufrir un episodio psicótico, como son trastornos del estado de ánimo o trastornos del espectro autista. En familias con antecedentes de síntomas psicóticos se debe prestar especial atención —advierte—. Estos serían los aspectos que predisponen a sufrir un episodio, pero también debemos tener en cuenta los precipitantes que hacen más probable la aparición de un brote psicótico: tomar sustancias psicoactivas o vivir un periodo de estrés intenso y mantenido en el tiempo». Elena de la Cruz, terapeuta ocupacional de esta clínica, apunta que la prevención de estos episodios es compleja, ya que a menudo son imprevisibles y generados por la combinación de diferentes aspectos. «Como norma general, lo principal es evitar el consumo de las sustancias psicotrópicas (lo que incluye drogas ilícitas y lícitas como el alcohol), cuando no sean recetadas por un facultativo, y reducir la exposición a estresores intensos o aprender a manejar emociones de manera funcional». Medias que reducen la gravedad De igual manera, explica que las personas con factores de riesgo (como antecedentes personales o familiares de trastornos psiquiátricos asociados con síntomas psicóticos) pueden beneficiarse de terapia individual y psicoeducación familiar, junto con grupos terapéuticos para evitar situaciones de riesgo. Estas medidas, además, reducen la gravedad y el impacto del episodio, ya que permiten detectar de manera más temprana síntomas y actitudes previas. «Se ha demostrado —matiza De la Cruz— que el hecho de poseer una red sólida de apoyos familiares y sociales resulta muy beneficioso en la recuperación del paciente, así como en su reintegración ocupacional y social, lo que a su vez reduce las posibilidades de sufrir nuevos brotes y, desde luego, la gravedad y el impacto de los mismos en su salud y en su día a día». Pero, ¿qué hacer si un día un hijo nos sorprende con un brote psicótico? ¿Cómo actuar en ese momento? Ambas expertas aseguran que muchos episodios son transitorios en su variante más grave o visible, por lo que, una vez que cesa, muchas personas minimizan su importancia y no piden ayuda profesional. «Lo recomendable —aconsejan— es consultar con un profesional para determinar el diagnóstico y el abordaje más idóneo. Sin ninguna duda, la evolución es más favorable cuanto antes se recibe ayuda profesional, concretamente de psicólogos y psiquiatras especializados. Origen multicasual La atención especializada de un equipo de salud mental «es necesaria —añade Marta Galindo— para ajustar los recursos a las necesidades de cada momento: psiquiatra, psicólogo, terapeuta ocupacional, enfermero, educador social, etc. El abordaje siempre debe de ser multidisciplinar, combinando tratamiento farmacológico con psicológico, familiar, ocupacional y educativo. No se resume a un trabajo en una etapa puntual, ya que el objetivo no es solo reducir la sintomatología, sino también promover la salud y potenciar factores de protección ante la posibilidad de un nuevo episodio. En este momento es importante trabajar con el paciente y sus allegados, ya que el ambiente socio-familiar influye en la probabilidad de apariencia de un nuevo episodio». No obstante, a la hora de detectar posibles brotes entre los adolescentes y jóvenes adultos, «hay que prestar atención al estado anímico que presenta y observar si ha habido variaciones en su conducta. Un episodio psicótico puede estar ligado a otros problemas de salud mental, sufrir una pérdida de interés mantenido en el tiempo, alteraciones de sueño o insomnio, cambios en la conducta significativos con sus amigos o el aislamiento social. «No debemos olvidar —matiza esta neuróloga— que sufrir un brote tiene un origen multicausal, por lo que si al estrés sumamos otros factores de riesgo como es la pérdida de ocupaciones significativas y satisfactorias, tener otro diagnóstico psiquiátrico o consumir sustancias toxicas, el riesgo aumenta».