El director del Prado, sobre la polémica venta del ‘Aníbal’ de Goya: «Tenemos la conciencia tranquila»

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El Museo del Prado inauguró este lunes la muestra dedicada al cuarenta aniversario de su Fundación de Amigos, con la exposición del 'Aníbal vencedor' de Goya como uno de sus principales reclamos, con la «conciencia muy tranquila». Ni los problemas económicos de la Fundación Selgas-Fagalde, que en noviembre del año pasado vendió el cuadro a los Amigos del Prado, ni las posibles irregularidades de la operación por tratarse de un bien de la dotación fundacional, moverán el cuadro de la pinacoteca madrileña. «La Fundación de Amigos del Prado ha seguido todos los requisitos legales en la compra», dijo Miguel Falomir, director del museo, a ABC: «Tenemos la conciencia muy tranquila. Quiero dejar claro que ni el Prado ni la Fundación tomaron la iniciativa. Cuando la Fundación Selgas-Fagalde decidió no renovar el convenio que tenían con nosotros, comunicaron que querían venderlo. Durante dos o tres años ha estado a la venta, era público. Nos lo propusieron, como nos consta que hicieron con otra gente, y finalmente la Fundación acordó la compra». Los Amigos del Prado, que adquirieron el lienzo por 3,3 millones de euros, anunciaron el pasado mes de abril la cesión del primer Goya documentado al museo. «La obra ha pasado de una fundación privada a un museo público y, por tanto, al patrimonio común de todos los españoles. Es un cuadro muy importante y estamos encantados de tenerlo». El autor aragonés pintó el cuadro cuando tenía 25 años, cuando lo presentó al concurso de pintura de la Academia de Parma, pero la atribución no se realizó hasta 1993. Hasta entonces se creía que era obra de Corrado Giaquinto. Desde el Prado recuerdan que el lienzo ha estado en depósito diez años y que la cesión no ha sido gratuita. A cambio, el museo ha organizado dos exposiciones con la Fundación Selgas-Fagalde y ha restaurado cinco obras de la colección que la entidad tiene en Cudillero (Asturias). Lo que Falomir reiteró es que el Prado no ha participado de ninguna operación con ánimo de aminorar el patrimonio cultural asturiano: «En modo alguno el Prado ha ido detrás de este cuadro». Algunas voces en el Principado han hablado de un «expolio» en las actividades de la Fundación Selgas-Fagalde, que también intentó vender un lienzo de El Greco, e incluso Vox señaló a Amelia Valcárcel, exconsejera regional y actual vicepresidenta del patronato del Museo del Prado, como posible cerebro de la transacción. Para poder enajenar el cuadro de Goya, en contra de lo que fijan los estatutos y la Ley de Fundaciones, el patronato de Selgas-Fagalde aprobó el pasado mes de noviembre un texto por el que declaraba que la obra no formaba «parte de los bienes adscritos a la dotación» de la fundación. Al preguntarle de posibles consecuencias en caso de que el Protectorado de Fundaciones o un tribunal vieran algún tipo de irregularidad, Falomir dijo que «el primer agraviado sería la Fundación Amigos del Prado». «Sé que la Fundación de Amigos pidió todas las garantías legales y se las dieron. Quiero pensar que se hizo con todo rigor y no hubo nada anómalo. Yo soy responsable de los actos del Prado y quiero reiterar la pulcritud legal de la adquisición», declaró Falomir. Nuria de Miguel, secretaria general de los Amigos del Prado, añadió que están «muy tranquilos» porque en todo momento han cumplido con todas las garantías jurídicas. Sobre la petición que la Junta General del Principado hizo unos meses atrás para que el Prado ceda en depósito el cuadro de Goya al Bellas Artes de Asturias, Falomir recordó que durante los años que el lienzo ha estado a la venta el museo asturiano lo podía haber adquirido. «Era público que el cuadro estaba a la venta, y estaban al tanto todos los poderes públicos de Asturias, entre ellos el Principado, porque forman parte del patronato de la Fundación Selgas-Fagalde. ¿Dejas que lo vendan y una vez que lo han hecho quieres que te lo den?». Cuando en 1991 las hermanas Fagalde constituyeron la entidad, dejaron claro en los estatutos que «el ámbito geográfico de las actuaciones de la Fundación lo constituye el Principado de Asturias, y serán sus beneficiarios quienes acrediten ser naturales o residentes del mismo». Es el argumento al que se han acogido los portavoces políticos del Principado para reclamar la vuelta del cuadro de Goya, pero en una redacción posterior de los estatutos, ya con las hermanas fallecidas, esta referencia expresa a la región desapareció. Gregorio PeñaConsejeros de Ecoprensa se revuelven contra Gregorio Peña Antonio Rodríguez Arce y Miguel Becerro Fernández, consejeros de Ecoprensa, sociedad editora de 'El Economista', solicitaron la pasada semana la convocatoria de una sesión extraordinaria del Consejo de Administración que preside Gregorio Peña Varona, también presidente de la Fundación Selgas-Fagalde, con objeto de que aclare las informaciones desveladas por este diario. El escrito de Rodríguez Arce y Becerro Fernández, representantes del 20 por ciento del capital de la empresa editora de Peña Varona, recuerda que en su condición de presidente de la Fundación Selgas-Fagalde, el presidente editor de 'El Economista' compró 1,8 millones en acciones con fondos de la entidad sin ánimo de lucro y que en 2016 embarcó a la institución en una compra de un hotel de Sevilla por 20,3 millones de euros a dos empresas en cuyos consejos de administración se sienta desde hace dos décadas. «Todo ello ligado al parecer a la venta de obras de arte de Goya y El Greco pertenecientes a la Fundación respecto de las que se cuestiona su legalidad conforme al régimen jurídico aplicable a las fundaciones, habiéndose ello puesto en conocimiento de la Fiscalía e incluso solicitarse información desde el Congreso de los Diputados», añade el escrito dirigido al presidente de Ecoprensa, al secretario y a los consejeros, al que ha tenido acceso ABC. Según Foro Asturias, la fundación que preside Gregorio Peña podría haber incurrido en los delitos de administración desleal, apropiación indebida y estafa. Por todo ello, los dos consejeros firmantes exigen explicaciones al máximo responsable de la empresa editora «en la medida que afectan de manera relevante a la propia imagen y reputación de Ecoprensa como titular de medios de comunicación». Asimismo, reclaman a la empresa que el consejo se dirija al Protectorado, a la Fiscalía y al Patronato de la Fundación Selgas-Fagalde para indicarles que están a disposición de dichos organismos públicos y de la fundación «para cuanto consideren pertinente, poniéndose asimismo a disposición de los mismos para cuanta información precisen por parte de Ecoprensa». En la carta referida, Rodríguez Arce y Becerro Fernández señalan «algo que ya se puso de manifiesto por distintos consejeros con ocasión del nombramiento de Gregorio Peña Varona como presidente y consejero delegado de Ecoprensa»: una retribución de 160.000 euros anuales, más variables, más gastos, frente al carácter gratuito del anterior presidente ejecutivo, y que con su llegada se contrató al despacho de abogados de Gregorio Peña para el asesoramiento legal por 250.000 euros anuales. A juicio de los firmantes, la situación generada en torno a la relación de Gregorio Peña con Ecoprensa y con la Fundación Selgas-Fagalde «incompatibiliza a su propio despacho de abogados para poder asesorar al consejo de Ecoprensa en una situación que ha trascendido a la opinión pública y daña la imagen y reputación de Ecoprensa y sus medios de comunicación». Por ello, reclaman sustituir el contrato de asesoramiento por otro despacho legal «independiente y de prestigio» y que se analice también «la propia situación de la actual presidencia de la sociedad».

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