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Guía de cuidados faciales para la piel sensible y reactiva

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La piel sensible no es un tipo de piel, como sí los son la piel grasa, mixta o seca. Se trata de un estado que puede afectar a cualquiera, independientemente del tipo de piel. La dermatóloga Andrea Combalia, del Hospital Clinic de Barcelona, explica que «la piel sensible no es solo la piel seca o con rosácea, hay piel sensible también en el acné o en la piel atópica de un niño». Una piel sensible reacciona de forma exagerada ante un estímulo que, normalmente en una piel normal, no tendría efecto. El problema de las pieles sensibles, según la doctora Combalia, «es que tienen la barrera cutánea debilitada, y hay que devolverles el equilibrio retirando los factores que las alteran y dándoles lo que necesitan». Los síntomas de la piel sensible son diversos: escozor, tirantez, ardor, quemazón, irritación, sequedad, aspereza, rojeces… Qué factores desencadenan la sensibilidad de la piel Según el doctor Salvio Serrano, dermatólogo, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venerología, «los desencadenantes son muchos, muy variados y diferentes, y cambian de unos pacientes a otros. Quizás los más frecuentes son la aplicación de cosméticos y/o fotoprotectores, el clima -tanto frío como calor o aire acondicionado-, olores fuertes, exposición a productos de limpieza o el contacto con algunas ropas». Otros factores que pueden desencadenar o empeorar la sensibilidad de la piel son, según la dermatóloga Andrea Combalia, «la contaminación, los cambios hormonales o el estrés. Cada vez hay más pieles sensibles, porque cada vez hay más factores internos y externos que las precipitan». Por otra parte, la sensibilidad cutánea también ha aumentado por el uso de las mascarillas. De izquierda a derecha: Loción limpiadora para pieles sensibles de Cetaphil (20,35 €); Agua micelar calmante para pieles sensibles Sensibio H2O de Bioderma (11,95 €); Bálsamo desmaquillante para pieles sensibles Sensifine de SVR (14,50 €). – DR Según Cetaphil, marca experta en el cuidado de las pieles sensibles, «alrededor del 70% de las personas en todo el mundo ha experimentado piel sensible». La doctora Combalia deja claro que «a la piel sensible no hay que tratarla como una enfermedad, como sí los son la rosácea o el acné. Hay que reequilibrarla, ofreciéndole soluciones dermatológicas adecuadas, y testadas en este tipo de piel». Cómo cuidar la piel sensible Los dos pasos fundamentales para reequilibrar la piel sensible son la limpieza y la hidratación con productos adecuados. Leonor Prieto, directora científica de La Roche-Posay, recomienda «productos que limpien eficazmente, con la mínima necesidad de frotar y que contengan activos hidratantes y calmantes. Es muy importante el uso de Agua termal, como complemento, ya que es anti-irritante, calmante y suavizante y aumenta la eficacia del tratamiento hidratante. Por último, un tratamiento calmante e hidratante con activos que refuercen y equilibren la barrera cutánea, como la niacinamida, el ácido hialurónico, los extractos vegetales antioxidantes…». De izquierda a derecha: Crema hidratante para pieles sensibles Toleriane Ultra Fluido de La Roche-Posay (22,50 €); Sérum calmante S.O.S Skin Calming Booster de Lamixtura (35 €); Sérum vital C de Segle Clinical, formulado para pieles sensibles (49,90 €). – DR Por otra parte, también hay que proteger muy bien la piel sensible del sol, uno de los factores que puede agravarla o desencadenarla. La doctora Natalia Jiménez, dermatóloga del hospital Ramón y Cajal, y colaboradora de Bioderma, comenta que «las personas con piel sensible tienden a presentar un mayor enrojecimiento y deshidratación con la exposición solar (el calor y la radiación UV son factores que favorecen la vasodilatación, por eso la piel, sobre todo las sensible, tiende al enrojecimiento). Para ponerle remedio es necesario evitar las largas exposiciones, llevar una rutina diaria a medida y protegerse con cremas con una formulación específica». En cuanto al maquillaje, hay que buscar cosméticos hipoalergénicos y que hayan sido testados en pieles sensibles. Se pueden usar correctores verdes para mitigar las rojeces y bases de maquillaje que incluyan activos calmantes e hidratantes para que mantengan el confort y bienestar de la piel. De izquierda a derecha: Crema calmante protectora solar SPF50+ Calm+ de Topicrem (17,95 €); Protector solar fluido para pieles sensibles Intense Protect SPF 50+ de Avene (23 €); Agua Termal iluminadora e hidratante de Uriage (20 €). – DR Importante: no experimentar con la cosmética Uno de los factores que pueden desencadenar la piel sensible es el uso de cosméticos irritantes. Entre los activos que tienen más posibilidades de desequilibrar la barrera cutánea, la doctora Andrea Combalia señala «los ácidos. Esto no quiere decir que las pieles sensibles no puedan utilizar retinol, ácido glicólico o salicílico. Son activos que funcionan muy bien, que mejoran problemas como el acné, pero hay que elegir un producto adecuado a cada piel y su estado y también introducirlos de forma paulatina. Lo más recomendable es ponerse en manos de un dermatólogo o de un farmacéutico experto en dermofarmacia para que pueda orientar acerca de qué producto elegir y cómo usarlo. Primero hay que reparar la barrera cutánea y cuando esté en condiciones, introducir un activo transformador».

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