Jon Rahm no puede con el campo maldito

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Como sucede en cualquier deporte de elite, hay escenarios que marcan su historia. Lugares donde cualquier atleta sueña triunfar. Wimbledon, Monza, Maracaná, Madison Square Garden o Augusta no necesitan de mayor presentación para quien ambiciona el olimpo del deporte mundial. En esa relación de templos, aunque en un nivel inmediatamente inferior, se encuentra Valderrama. Desde que se disputó aquí la Ryder Cup de 1997 alcanzó un reconocimiento internacional que le llevó a ser objeto de deseo de todos los golfistas del mundo gracias a su bien ganada fama de ser el mejor campo continental. Al margen de los links británicos e irlandeses, que proporcionan otro tipo de juego y clima a los golfistas, no hay duda de que este jardín de Guadiaro es el mejor 'parkland’ (diseño de interior) que se puede encontrar a este lado del Atlántico. Sin embargo, la historia de esta maravilla competitiva y medioambiental viene de mucho antes. Del sueño del empresario venezolano Ortiz-Patiño que convirtió el antiguo campo de Las Aves en lo que es hoy en día, gracias a su apuesta por la exclusividad y la alta competición. Así, apuntó alto desde el principio y, en 1988, se embarcó en la historia de celebrar en sus instalaciones la final del Circuito Europeo, conocida entonces como Volvo Masters. Los mejores del mundo En las dos etapas en las que se celebró el torneo en este vergel dominado por alcornoques y chaparros hasta 2008 (con un paréntesis entre 1997 y 2001) ganaron los mejores nombres del golf europeo, como Nik Faldo, Bernhard Langer, Sandy Lyle, Colin Montgomerie, Ian Poulter o Justin Rose. Incluso, en la otra gran competición que albergó en 1999 y 2000 (el Mundial AMEX recién estrenado), Tiger Woods y Mike Weir terminaron de engalanar el palmarés. Lamentablemente, en toda esta pléyade de estrellas se echan en falta los nombres de los españoles. En esas dos décadas Seve Ballesteros, en dos ocasiones; Sergio García, en tres, y Carlos Rodiles, fueron subcampeones. Y no fue hasta la vuelta del Circuito en 2010 ya con un apoyo comercial de la Junta de Andalucía y otros patrocinadores cuando García rompió el maleficio. El castellonense ganó consecutivamente en 2011, 17 y 18 (del 12 al 16 no se disputó) y se convirtió en el único nacional capaz de domeñar este campo mágico. En esta edición, Jon Rahm buscaba añadir su nombre a la lista, pero ayer perdió muchas opciones con una tarjeta inicial de 78 golpes. «Con un día malo y viento esto es lo que suele suceder. ¿Que si voy a luchar por remontar? Por supuesto, pero soy consciente de lo difícil que va a ser», explicó el vasco. Ahora, Rafa Cabrera (-3), podría ser el elegido, pues él sí lidió a la perfección con los elementos.

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