La retirada que ningún futbolista espera

Escrito por el noviembre 22, 2021

La de Antonio López (Puerto Lumbreras, 1989) no puede decirse que haya sido precisamente una carrera sin sobresaltos. Todo lo contrario, porque él nunca escondió la pierna. Valiente en cada disputa, el bravo defensa murciano tuvo que superar una rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda y pudo seguir jugando al fútbol después de destrozarse dos veces el de la derecha. Caer para volverse a levantar, horas y horas de trabajo en solitario en el gimnasio para continuar en su mundo, el de los vestuarios. Con ese historial médico y ya con 32 años, el central era consciente de que corría el riesgo de que el cuerpo pudiera decir basta en cualquier partido, pero la retirada le llegó hace tan solo unos días de la manera que jamás se imaginó. Esta vez no hubo latigazo en la articulación, tampoco dolor porque el corazón ataca de manera silenciosa. «Nunca había tenido ningún síntoma, el problema llegó de golpe, de la noche a la mañana. Después de haber pasado por tres lesiones de larga duración, que la retirada me llegara así fue un palo porque a ningún jugador se le pasa por la cabeza que pueda tener que colgar las botas por un problema cardiaco», explica a ABC el excapitán del Real Murcia. El aviso que acabó desencadenando su prematuro adiós saltó durante un entrenamiento en el que sufrió una taquicardia, un episodio que recuerda, al menos en la calificación, al que mantiene ahora en vilo al barcelonista Kun Agüero, aunque los médicos aseguran que cada caso es diferente. El argentino podría anunciar su adiós esta misma semana.

Las angustiosas imágenes del danés Erikssen en la última Eurocopa, la retirada de un mito como Íker Casillas y ahora la incertidumbre del azulgrana Agüero. «Kun Agüero ha sido sometido a un diagnóstico y proceso terapéutico por el doctor Josep Brugada. La efectividad del tratamiento se evaluará para determinar el proceso de su recuperación», explicó el Barcelona en un comunicado después de que el delantero sufriera una arritmia hace una jornadas en el partido ante el Alavés. Los partes médicos para informar de lesiones de corazón de jugadores de élite se repiten en los últimos años y los casos se multiplican a medida que se bucea por los peldaños inferiores del fútbol. Aquí las retiradas no son mediáticas. Tampoco con los bolsillos cubiertos, lo que aumenta la sensación de frustración y vacío en el futbolista. «En mi caso, a diferencia del Kun, no existió la incertidumbre de las pruebas médicas y los resultados. Yo tuve que digerir de un día para otro que el fútbol se había acabado, eso fue muy duro», recuerda Álvaro Zazo en su conversación con ABC. El excentrocampista defendió a clubes como Fuenlabrada, Rayo Vallecano, Leganés y Tenerife, y en 2019 portaba el brazalete de capitán del San Sebastián de los Reyes cuando sufrió un desvanecimiento en un entrenamiento. Ese día fue su último contacto con el fútbol profesional vestido de corto, aunque sigue vinculado al balón a través de su agencia de representación.

«Aquel lunes estaba normal, pero tras dos esfuerzos me desplomé. Me llevaron de urgencia al hospital y me detectaron una lesión arterial. Me hicieron un cateterismo y me lo solucionaron, pero los médicos no me podían dar el alta para la alta competición, así que me tuve que retirar. La noticia fue un palo, pero, por cómo había sido mi episodio, me lo esperaba. Me tocó reinventarme», recuerda Zazo.

Al igual que él, Antonio López guarda en una carpeta el informe médico en el que se le prohíbe la práctica de cualquier deporte de alta competición. Un papel que ha cambiado su vida, aunque se sigue sintiendo futbolista porque apenas lleva un mes sin calzarse las botas. «Poco a poco voy asimilando todo, pero sigo sintiendo que me falta ese día a día en el vestuario, hay momentos complicados, la verdad es que cuesta», reconoce el excapitán del Real Murcia. Ahora le toca pensar en el futuro y el club le ha brindado un apoyo tranquilizador de cara al mañana. «Me han dicho que quieren que siga ligado a la entidad, ya sea en las oficinas, en el cuerpo técnico o en otro puesto, que vea qué me gustaría hacer. Es un gesto que agradezco porque me da una tranquilidad ante el futuro en un momento muy delicado».

Álvaro Zazo, en su etapa con el San Sebastián de los Reyes

@UDSanse
La extraña sensación que acompaña ahora el día a día de Antonio López es la que ha conseguido superar Álvaro Zazo dos años después de vivir un susto al que, sin embargo, no deja de dar vueltas. «Siempre estuve controlado, pasé sin problemas pruebas de esfuerzo y de todo tipo durante mi carrera, y nunca me pude imaginar que el corazón me fallaría. Pero me falló y el fútbol acabó antes de tiempo, ningún futbolista espera que su retirada sea por un problema cardiaco».

«Un episodio que marca»

Zazo, feliz ayudando ahora a otros jugadores con su agencia, recuerda con serenidad los miedos de los primeros días tras la retirada, los más difíciles. «Yo quería volver a hacer deporte aunque no fuera a nivel profesional. Me aterraba no poder salir a correr, ir al gimnasio o no poder jugar al pádel con mis amigos. Gracias a Dios te dicen que sí lo vas a poder hacer y después de dos años lo he conseguido, pero sigo teniendo el miedo en la cabeza. Con el tiempo he conseguido sobreponerme, he ido perdiendo parte de ese miedo, pero hay cosas que ya no hago, como ir a correr solo al monte, ya no me atrevo. Un episodio como el que viví te marca para toda la vida».

Antonio López, el día de su despedida de la afición del Real Murcia

La Verdad
Pero cada caso es un mundo y no todas las patologías coronarias acaban forzando la temida retirada ni desatando los miedos. Cardiólogos y cirujanos salvaron las carreras de jugadores como otro exmurcianista, Juanma Valero, uno de los primeros futbolistas que siguió en activo después de ser intervenido tras sufrir una taquicardia (1999). «A mí me operaron en Barcelona y seguí jugando. Nunca había notado nada raro. Muchas veces las pruebas de control no detectan nada porque se hacen cuando el corazón aparece normal. Una taquicardia puede durar apenas unos segundos y en muchos casos pasan desapercibidas para el jugador», explica Valero a ABC. Una afirmación que comparte Antonio López porque en 2018, en un partido de Copa cuando militaba en el Cartagena, vivió un episodio similar al que acaba de provocar su retirada: «Sentí un mareo y a los 20 segundos volví a encontrarme bien, me hicieron pruebas y al final todo quedó en una anécdota».

A Juanma sí le detectaron a tiempo su problema. El antiguo defensa tuvo la suerte que desea ahora a Agüero porque tras ser operado logró debutar en Primera división y pudo continuar en activo hasta los 33 años. Otro conocido caso de problema cardiaco lo sufrió Sergio Sánchez, que volvió a jugar con el Sevilla en Primera después de que fuera intervenido tras serle diagnosticada una dilatación en la aorta. «A nivel profesional, los futbolistas están cada vez más controlados y esa es la mejor noticia. Todo el gasto e inversión que se haga en prevención, en exámenes para tener controlado el corazón, nunca es suficiente porque hablamos de pruebas que pueden salvar la vida de una persona», concluye Zazo, que el próximo domingo será homenajeado en un partido de veteranos. Un gesto que le llega al corazón.


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