Malestar del vestuario del Barça con los servicios médicos del club

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Rebosa la enfermería del Barcelona y se lamenta Ronald Koeman de las numerosas lesiones que asolan a su plantilla y que condicionan los buenos resultados que deberían dotar de tranquilidad al entorno y a la planta noble de la entidad. Una situación que ha provocado el malestar del entrenador y la desconfianza del vestuario en los servicios médicos, tras lamentar algunos errores en el diagnóstico y en la evolución de las lesiones de componentes de la plantilla. Los cuatro meses que deberá estar de baja Braithwaite ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia del entrenador neerlandés, que ya había exigido una remodelación de la parcela capitaneada por el doctor Ramon Canal. Braithwaite tuvo que ser sustituido ante el Getafe aquejado de unas molestias en la rodilla. Las pruebas que le realizaron los galenos del club descartaron cualquier dolencia grave y abogaron por reposo y un tratamiento conservador. De hecho, tras la convocatoria de su selección (con la que no jugó) se le instó a que se entrenara. Era el sábado 11 de septiembre y al día siguiente el dolor ya no le permitió ejercitarse, constatándose que padecía una lesión femoropatelar (rozamiento del cartílago que recubre la rótula contra el fémur y la tibia) en su rodilla izquierda. Una lesión que obligó al danés a pasar esta semana por el quirófano. Ronald Koeman se subía por las paredes. «Los médicos no han acertado con el diagnóstico de sus molestias y los preparadores físicos no han detectado que la rehabilitación no marchaba bien», aseguraba a ABC un persona muy cercana al técnico neerlandés. Pero, sin duda, el caso que ha levantado ampollas en el cuerpo técnico ha sido el de Ansu Fati, que se lesionó el pasado 7 de noviembre. Una rotura del menisco interno de la rodilla izquierda le obligó a pasar por el quirófano y se estimó en cuatro meses su regreso a los terreno de juego. Después de diez meses y tres operaciones más, el delantero sigue esperando el momento de regresar. Aunque desde el club se ha tratado de culpar al doctor Ramon Cugat, que le realizó las dos primeras artroscopias, una fuente muy cercana al futbolista señala directamente a los preparadores físicos del Barcelona: «La operación que le realizó el doctor Cugat fue perfecta. El menisco estaba perfectamente suturado, pero desde el club le han forzado en su recuperación. Han tratado de acortar los plazos para adelantar su regreso y han aumentado peligrosamente las cargas de trabajo, forzando su rodilla y provocando una dolorosa inflamación en la articulación». De hecho, en la última intervención a la que se sometió, en mayo en Oporto por el doctor José Carlos Noronha, la participación de los servicios médicos del club fue meramente testimonial. Braithwaite o Ansu Fati son solo la punta del iceberg, que acumula varios casos más desde la llegada de Koeman al banquillo. Las precipitaciones que ha sufrido Ansu Fati valen también para Coutinho, un jugador que se lesionó el menisco el pasado 2 de enero y hasta esta misma semana no había podido volver a jugar. Al final ha pasado tres veces por el quirófano, la última en Brasil. Piqué o Umtiti han buscado también opiniones externas después de perder la confianza en los servicios médicos del club.Los galenos no fueron capaces de detectar el año pasado que el catalán tenía su ligamento afectado. Araújo recaía de su lesión en el tobillo izquierdo y a Pedri le diagnosticaban una lesión en el sóleo que posteriormente se demostró que era un pinzamiento en el nervio ciático.

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