Otrura marca la diferencia en la última jornada de la pasarela madrileña

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Lo exquisito ha marcado el inicio de la tercera jornada de esta 74 edición de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid que mañana llega a su fin. Hoy concluye la que ha sido la última jornada de los diseñadores consagrados. Algunos tan consagrados como Custo Barcelona, que lleva más de treinta años en el mundo de la moda, o Maya Hansen, que pisó estas mismas tablas hace más de once años. Esa exquisitez de la que hablamos abrió la jornada de la mano de la valenciana Isabel Sanchís. Se han puesto el mundo de la moda por montera. Hablamos en plural porque Isabel forma un tándem perfecto con su hija Paula. Ambas nos han traído desde la costa al centro una colección artesana, cocida a fuego lento. Poner en valor los oficios que están relacionados con el sector moda ha sido su gran apuesta. Oficios que se van perdiendo generación tras generación y que si nadie lo remedia desaparecerán en España. Drapear o plisar es un oficio, igual que el bordado y los artesanos del metal… Todos han estado reflejados en esta colección hecha con sentimiento, cargada de color y de elegancia. Fresca por los colores utilizados. De unas piezas blancas solo adornadas con piedras encadenadas se produce una explosión de color, flúor, pistacho, naranjas, verdes, laminados, metalizados, que han ido apareciendo en piezas que iban desde los vestidos minis a los largos de alta costura. “Creamos para gustar a nuestras clientas. Nos hemos basado en esta colección en lo que vemos que les gusta a ellas”, nos decían las diseñadoras antes de salir a desfilar. “Nuestra moda es como un fondo de armario. Nos alegra pensar que una prenda de hace seis colecciones se sigue poniendo”, afirmaba Isabel Sanchís. GALERÍA Vea la galería completa (12 imágenes) Las artistas de los volúmenes y de la estructuración de las prendas no dejaron en su tierra las flores, señas de identidad de la firma y que vuelven a marcar unas salidas elegantes, sin caer en lo recargado, y muy bien trabajadas. Es normal que las mujeres que son consideradas como iconos de la elegancia en España vistan sus prendas. Pero su mercado se extiende cada vez más a los Emiratos Árabes y Nueva York. Lástima que la pandemia haya parado su larga proyección. Maya Hansen FMaya Hansen, el centro de la imagen, junto a la modelo Sabine y el guitarrista David González – De San Bernardo La diseñadora madrileña Maya Hansen repite, como en la edición anterior, formato híbrido: desfile y 'fashion film'. En palabras de la modista antes de desfilar, «son solo seis salidas, seis ‘looks-joyas’ muy especiales, mitad comercial –para salir a la venta inmediatamente después del desfile- y mitad pasarela». Los corsés-joyas (uno de gran envergadura, realizado con 400 cristales engarzados en metal) conviven con materiales actuales como los polipropilenos con efecto espejo diseñados por ordenador. Es su forma de reivindicar que lo artesano puede complementarse con las técnicas actuales, o viceversa. GALERÍA Vea la galería completa (7 imágenes) 'The Artisan’, nombre de la colección, está inspirada en el Renacimiento, y para ambientarla la diseñadora transportó al público al castillo de Manzanares el Real de la mano de la top Nieves Álvarez en un ‘fashion film’ muy bello, patrocinado por la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid. Y para dar muestra de su apoyo, en primera fila estaba Begoña Villacís. La ‘reina del corsé’, que combinó éstos con pantalones palazzo, explicaba antes de entrar a la pasarela, que “los corsé están ‘suavizados’. Los suavizo por dos motivos: rebajo el precio y son más fácil de darles salida en estos tiempos de postpandemia. Como su predecesora en la pasarela, Isabel Sanchís, quiso hacer un guiño y reivindicar los oficios que hay detrás en el sector de la moda. No sé si fue del todo posible en solo seis salidas, teniendo en cuenta que una de ellas era un miriñaque. El guitarrista clásico David González, alumno del padre de la diseñadora, Domingo Carbajal, puso la nota dulce de la jornada interpretando música de Juan Sebastián Bach. Custo Barcelona Carrusel del desfile de Custo – De San Bernardo De lo escueto pasamos al gran despliegue de Custo. Más de cincuenta salidas para hombre y para mujer. Y es que Custo siempre va un poco más allá. En ‘I trust me’, nombre de su colección, el diseñador catalán hace todo un alegato de intenciones: busca el atrevimiento, el poder de la mujer, aunque, como confesaba antes de empezar el desfile, «en este concierto he bajado los decibelios». Pero el estilo Custo, por muchos decibelios que se bajen, nunca se le puede poner el calificativo de sencillo. GALERÍA Vea la galería completa (10 imágenes) Custo practica una filosofía atrevida y con mucho color, aunque por primera vez pone sobre la pasarela el negro. “Es un color que también existe y que yo no lo tenía en mis registros”, comentaba en el ‘backstage’. Fusión de materiales de alta intensidad con otros de baja. Formas puras, de conceptos rotundos de colores vibrantes. A la colección presentada en Nueva York hace unas semanas, ha añadido unas 14 salidas más para la Mercedes Benz Fashion Week Madrid, con una pieza estrella: el vestido, tanto en su mínima como en su máxima expresión. Con aberturas que insinúan pero sin mostrar. Pero también lució pantalones masculinos oversize en tejidos naturales como algodón y seda. Y, cómo no, conjuntos de baño como minibiquinis de Jacquard y bañadores para la noche. Otrura Foto final de la pasarela de Otrura – De San Bernardo El ganador del premio a la mejor colección de la edición anterior fue para Otrura, que en su debut en estos escenarios no pudo derrochar más gusto y mejor costura. Sergio Lázaro, con su inseparable Verónica Abián, son los dos artífices de que esta firma sea ya un referente en el mundo de la moda con tan solo seis años de historia. En esta ocasión han vuelto a demostrar que saben hacer propuestas que funcionan para la mujer de hoy, y donde la tradición y la artesanía no tienen por qué estar reñidas con la vanguardia y el estilo. GALERÍA Vea la galería completa (12 imágenes) Su reivindicación por la artesanía y para que no se pierdan esos oficios que nutren la moda fue su apuesta en la edición anterior, como en esta ocasión lo ha hecho Isabel Sanchís, y sin dejar de lado lo que practican día a día en su taller manchego, han traído a Madrid “Despertar’, título reducido al máximo del original porque no somos capaces de reproducirlo sin equivocarnos. Esa realidad del sueño se podría reducir a una ruptura con los estereotipos de siempre, con los moldes clásicos, tanto sociales, como culturales, de ahí la utilización de trampantojos en la construcción de las prendas. Nada es lo que parece. Pero lo que sí está claro es lo bien que saben trabajar los tejidos, crear volúmenes a través del patronaje, haciendo guiños a momentos históricos, todo ello en tejidos sencillos, como pana, alpacas y algodones. Y ecológicos, como un denim lavado con cero por ciento de agua. A diferencia de la edición que presentó en abril, Sergio confiesa antes de desfilar “que es una colección más conceptual. De ahí que aparezcan prendas en proceso de construcciones, para que cada uno termine el sueño como quiera”. Son piezas únicas, “que quiero que sirvan de inspiración”, nos confiesa el diseñador. Fiel reflejo de ello es el chaleco elaborado con un cojín del siglo XIX, con todo el desgaste del paso del tiempo. O la guayabera realizada con una mantelería. Un desfile en crudo, sin ornamentos ni adornos, pero con volumen por las prendas abullonadas. Todo con aires sesenteros (hasta en la música). Una colección que no tiene edad como demostró con modelos de todas las edades. Marcos Luengo Estilismo de Marcos Luengo – De San Bernardo El diseñador asturiano Marcos Luengo, que cerró la jornada, se ha ganado un hueco entre los mejores, con prendas elegantes, siluetas sueltas que dan a la figura de la mujer esa sensualidad que casi siempre se busca. Cierto es que sigue sin ganar el premio a la mejor colección, pero se lo ha podido merecer en esta como en anteriores ediciones. Habrá que seguir esperando. GALERÍA Vea la galería completa (14 imágenes) Inspirado en la obra del artista madrileño Rubén Martín de Lucas, ‘El Jardín de Fukuoka’, sus estampados se vieron reflejados en muchas de sus salidas, combinadas con prendas lisas, pero con ese aire japonés que se podía apreciar, especialmente en las mangas. Una colección en la que vuelve a utilizar tejidos sostenible y reciclable, pero de una calidad primorosa. Linos, cáñamo, seda, algodón, lana reciclada… La gran novedad de su colección es que presenta hombre, pero no viene de su mano, sino de su hija Carmen. «Mis hijas y ello trabajamos ya desde hace años codo con codo, Carmen se fue a estudiar a Florencia y ha creado su propia colección», nos explicaba en el backstage. Pese a las ausencias de este edición, que han sido muchas y resañable, como The 2nd Skin, Ana Locking, Juan Vidal…, la pasarela pospandemia parece volver a recuperar su pulso poco a poco.

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