Suspenso en lactancia: el 93% de los sanitarios no recibe buena formación y el 70% de las madres sufre problemas

“Si un hombre confía a su hijo a una nodriza y ese hijo muere mientras lo cuida la nodriza (…) que le corten un pecho”. Así de brutal era un texto legal de los babilonios de hace unos 3.800 años. Se trata de la primera referencia histórica acerca de la lactancia, que existe desde que existe el mundo. A pesar del recorrido histórico y de toda la información científica actual, España sigue suspendiendo en lactancia, una ‘asignatura’ vital para la salud de madres y bebés. 

Dar de mamar es natural, bonito y bueno. Parece fácil, pero es un arte, una técnica con complicaciones y servidumbres, afirma el pediatra, médico y divulgador científico José María Paricio, autor de ‘El libro de la lactancia. Todo lo que las madres y la ciencia nos han enseñado’ (Vergara). 

Se puede criar a un niño perfectamente sano con biberón, aunque la leche materna es el mejor alimento para un bebé. Cada año, miles de mujeres recién paridas tratan de dar el pecho a sus bebés y se dan cuenta de que es una tarea titánica. Según diversos estudios citados por Paricio, hasta el 70% de las madres pueden tener algún tipo de dificultad para amamantar, especialmente durante el primer mes. Los problemas más frecuentes son grietas en el pezón, dolor, cansio extremo y percepción de insufiente leche. En el terreno psicológico, se sufre fatiga emocional y una desesperante sensación de no ser una buena madre, algo absolutamente falso e injusto.  

Las madres acaban frustradas. Solas, cansadas e incomprendidas. Pero ellas no tienen la culpa. El 93% de los sanitarios afirman que no recibieron una buena formación en lactancia materna, según el informe ‘Lactancia 2023’, elaborado por la ‘startup’ LactApp con motivo de la semana internacional de la lactancia, que se celebra desde el 1 al 7 de agosto.

Una cuestión de salud pública

Basado en una encuesta a 1.329 profesionales de enfermería, matronería, pediatría, medicina de familia y nutrición, el estudio no busca culpabilizar a los sanitarios sino poner el foco en “un sistema que resta importancia a estudiar un proceso vital de la salud sexual y reproductiva de la mujer como es la lactancia materna, con un gran impacto en los datos de salud pública mundiales”.

Un claro ejemplo de esta falta de oferta formativa es el hecho de que en España ninguna carrera de Medicina incluía formación en lactancia materna hasta el curso 2018-2019, cuando la Universitat de Barcelona (UB) ofreció, como optativa, una materia sobfre lactancia en el grado de Medicina.

“Es imprescindible mejorar la formación en lactancia materna que se imparte en todas las carreras sanitarias”, afirma Alba Padró, auxiliar de clínica y cofundadora de LactApp, aplicación fundada en 2016 en Barcelona y que ha sido premiada por Unicef.

Desde los albores de la humanidad

Desde los albores de la humanidad y hasta el año 1900 todos los niños eran alimentados con leche de mujer ya que los intentos que se habían hecho de hacerlo con leche de otros mamíferos acababan muy temprano con la vida de los lactantes, recuerda el pediatra Paricio. De modo absoluto de alimentación pasó a ser progresivamente minoritario en el siglo XX en favor de la alimentación con fórmulas artificiales después de que la industria, de manera interesada, empezara a sembrar dudas. Debido a la misognia estructural, se consideró que un invento del hombre -la leche en polvo para bebés- era mejor que la leche del pecho. Las propias madres cayeron en ese engaño, destaca Paricio.

“Eres adulta. Es tu bebé y tu crianza. Tú mandas”

Alba Padró, auxiliar de clínica, cofundadora de LactApp y autora de ‘Mucha teta, manual de lactancia»

“Eres adulta. Es tu bebé y tu crianza. Tú mandas”, afirma Padró en su manual ‘Mucha teta, manual de la lactancia’ (Grijalbo), dejando claro que cada mujer debe decidir libremente y sin presiones. La OMS aconseja el pecho porque es “lo más beneficioso tanto para el crío como para la madre”. El organismo internacional recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y complementada con otros alimentos hasta los dos años (o lo que la madre quiera).

Se puede criar a un niño perfectamente sano con biberón, pero la lactancia es el mejor alimento para un bebé

La doctora Susana Ares Segura, coordinadora del área de lactancia materna del comité de nutrición y lactancia de la Asociación Española de Pediatría (AEP), recuerda que, entre otros beneficios, mamar favorece el desarrollo sensorial y cognitivo de los bebés y los protege de enfermedades infecciosas y crónicas. Los adolescentes y adultos que fueron amamantados de niños tienen menos tendencia a sufrir sobrepeso, hipertensión u obesidad.

Para conseguir una lactancia exitosa, el acompañamiento y el asesoramiento es fundamental. Sin embargo, el 41% de los profesionales encuestados por LactApp asegura que no tuvo ninguna hora de formación sobre lactancia materna durante sus estudios académicos mientras que otro 30% recibió menos de diez horas. La mayoría (un 60%) declaran que sus conocimientos proceden de formaciones posteriores realizas por cuenta propia y un 25% comenta que, a la hora de atender a una madre lactante, se basa en su propia experiencia personal o en la de su entorno más cercano.

“Los profesionales deben ofrecer opciones a la madre para que tenga herramientas y decidir. Por eso es muy importante estar constantemente actualizado”

María Berruezo, cofundadora de LactApp

“Es vital contar con profesionales de todas las especialidades bien formados porque cualquier sanitario que atienda a una madre lactante debe poder hacerlo de forma adecuada”, explica María Berruezo, cofundadora de LactApp, para quien el éxito de la lactancia está relacionado con tres factores: el acceso a información actualizada, una red de iguales y un buen apoyo por parte de los expertos. “Los profesionales deben ofrecer opciones a la madre para que tenga herramientas y decidir. Por eso es muy importante estar constantemente actualizado”, concluye.

Amamantar y trabajar

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Teniendo en cuenta que las bajas maternales solo son de 16 semanas, la Asociación Española de Pediatría pide a las empresas facilitar opciones para compatibilizar la lactancia y el trabajo: horario flexible, jornada parcial o teletrabajo. “Estas medidas -explica la doctora Ares- no solo benefician a la madre, sino también a la empresa. “Mejoran el grado de compromiso de las mujeres con la empresa y reducen el absentismo laboral”, subraya.

Sin embargo, según la OMS y Unicef, más de 500 millones de mujeres trabajadoras no se benefician de medidas de protección de la maternidad esenciales: tan solo el 20% de los países exigen a las empresas que ofrezcan a las empleadas pausas remuneradas e instalaciones para la lactancia o la extracción de leche. Menos de la mitad de los menores de 6 meses se alimentan exclusivamente de leche materna. De ahí que la campaña de la semana mundial tenga el lema ‘Amantar y trabajar: hagamos que sea posible’.

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