Un Barcelona intratable

Oops...
Slider with alias none not found.

Solo la inquietud generada en el seno del vestuario culé por la necesidad del Barcelona de adecuar los salarios a la situación actual de crisis pandémica y la negativa de sus estrellas, como Mirotic, a recortarse el sueldo podían otorgar cierta posibilidad al Valencia Basket de ganar la primera semifinal de la Supercopa. Pero lo que tiene el deporte es que habitualmente los profesionales olvidan sus problemas en cuanto pisan la cancha y bota el balón. Y en el primer cuarto ya se vio dónde estaba cada equipo. Un parcial de 16-0, con quince puntos tras pérdidas de balón, permitieron al Barcelona distanciarse y posicionarse como finalistas de un título que no ganan desde 2015. Además, los che acusaban las bajas de López-Arostegui (operado de un tobillo) y del pívot Jasiel Rivero (problemas musculares). Los campeones de Liga, de Copa y finalistas de la Euroliga, demostraron que siguen optando a todos los títulos. Les bastó diez minutos (27-16) para posicionarse pese a las bajas notables de Adam Hanga y Víctor Claver, este último en el quinteto inicial de las filas enemigas. El dinero en el campo y no en el banco, proclamaba Cruyff. Y ahí estaban Mirotic (4,5 millones anuales), Higgins (1,8) y Calathes (1,8) ajusticiando al Valencia, acompañados por Oriola y Hayes, uno de los nuevos. Pero si su quinteto inicial es abrumador, su fondo de armario está a la altura, con Davies, Smits, Abrines, Jokubaitis, Kuric o Laprovittola. Jasikevicius ha convertido a este Barcelona en una máquina defensiva. Mordían los azulgranas ante un Valencia al que no daba respiro y del que se distanciaban en el electrónico afianzados con su tiro exterior. Se llegó al descanso con la semifinal prácticamente decidida (45-28). Seguía dominando el Barcelona todos los cuartos y aumentando la ventaja. Tras el tercer cuarto (67-44) solo quedaba el trámite de los últimos diez minutos en los que se aventuraba imposible que el Valencia enjugara los 23 puntos de desventaja. Llegaba el Madrid a San Cristóbal de La Laguna a tiempo para ver lo que le esperaba este domingo si vencían al Iberostar Tenerife. Aunque Jasikevicius exigió concentracion hasta el último minuto, en el último cuarto, ganado por el Valencia, ya se pensaba más en la final de hoy. El 87-68 final fotografió la diferencia ente los dos equipos. Tras esta exhibición, habrá que ver cómo Laporta aborda el recorte salarial. Al final igual resulta que los jugadores del Barcelona se merecen lo que ganan.

spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí